miércoles, 12 de octubre de 2011

La juventud de hoy.

La juventud de ahora se encuentra orientada de formas que los llevan a pensar y actuar de maneras distintas, muchos de ellos se cuestionan y se contentan con respuestas simples y muchas veces superficiales a lo que su ser les pide. Éstos no dejan de sentir el deseo de "algo más", de estar insatisfechos con lo que les dicen, pero tienen que seguir adelante ya que la estampida de la vida no se detiene a pensar.
Hoy en día podemos ver distintos tipos de juventud. Por un lado encontramos jóvenes con deseos de éxito, de una vida soñadora, pero la gran mayoría de las veces fantasiosa, con sueños irrealizables o metas absurdas que en el fondo los van a dejar insatisfechos y siempre pensarán que el problema está en el mundo y no en ellos mismos. ¡Es que somos tan rápidos para echarles la culpa a otros, que no somos capaces de darnos cuenta que el problema está en nosotros mismos!
Otro tipo -quizás el más penoso- es una juventud dependiente, mediocre, sin deseos de progresar que sólo vive por vivir, incapaz de responder a ninguno de sus cuestionamientos, pues le huyen. Les aterra pensar en el futuro, sólo quieren el presente que en sí mismo y a los agobia. Buscan el placer por el placer como animalitos sin razón, sin un rumbo fijo por el cual caminar, con un futuro incierto ya que los mueve algo parecido al instinto y no son capaces de ir más allá de cómo se sienten.
Pero también hay una clase de jóvenes que se detienen a pensar seriamente en su vida. Piensan de una manera concreta y no por eso dejan de soñar... pero sueñan en serio. Y son capaces de poner todo de su parte para llevar a cabo su objetivo en la vida. Estos jóvenes luchan, luchan por responder a lo que creen, son personas que con sólo mirarlas te das cuenta de su coherencia y te dices en la mente: "éste va a llegar lejos".
Todo lo que vale la pena cuesta en esta vida, si crees que ser feliz es fácil créeme que estás muy equivocado. La vida no es color de rosa como muchas veces pretendemos, la vida trae alegrías y tristezas, risas y llanto. ¿Pero, es que la felicidad no es más profunda que el dolor? ¿Acaso porque estoy un día triste soy infeliz? ¿Dónde radica la felicidad?
Si siempre buscamos la felicidad en todos nuestros actos, empecemos por entender qué es la verdadera felicidad y no confundirla con un simple estado de ánimo, ya que los estados de ánimo son muy variables y muchas veces no tienen razón de ser. 

2 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con Karen, ahora los jovenes no se conforman con algo quieren algo mas y eso es bueno, porque de tal manera quieren superarse para tener una mejor vida.

    ResponderEliminar
  2. La informcacion explisita en este blog, es muy interesante, tiene razon en todo lo dicho, lo hace de una manera coherente y clara

    ResponderEliminar